Historia del lado oeste
PORTADA DEL NUEVO LIBRO DE JOSQUIN ARBIDE A LA VENTA DESDE EL MES DE DICIEMBRE DE 2009.
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PROPUESTA ARGUMENTAL PARA NOVELA.
ORIGINAL DE JOAQUIN ARBIDE,
POSIBLES TITULOS: HISTORIA DEL LADO OESTE.
SEVILLA LADO OESTE.
EL CORRAL DEL ARTE.
EL CORRAL DE CARMEN.
Sevilla está cortada en dos por el río Guadalquivir. En el lado oeste, el arrabal trianero -barrio de artistas, flamencos, toreros, alfareros...- ha crecido descomunalmente a cambio de perder a muchos de sus hijos que han tenido que emigrar a otros barrios de Sevilla, nuevos y despersonalizados. Casi a la vez, se ha ido desarrollando otro barrio vecino hacia el sur, de características totalmente distintas. Los Remedios. Barrio de nueva implantación, creado en los años 50, bajo el signo y criterio de aprovechar el terreno al máximo para así obtener los mejores rendimientos económicos. Calles estrechas, sin zonas verdes y con el asentamiento de familias acomodadas del casco antiguo que han venido a buscar pisos mas llevaderos y manejables que aquellas grandes casonas antiguas heredadas de los abuelos de la calle San Vicente.
Barrio de habitantes de plástico. Ambiente frío que ha acogido, además, a una fauna variopinta formada por funcionarios, empresarios, especuladores y gentes ambiguas que visten y peinan como los señoritos de Jerez sin tener medios para serlo y que dejan lápidas en los supermercados.
Triana y Los Remedios, dos mundos abismalmente distintos, y separados por una simple avenida.
Aquí, en la Sevilla del lado oeste, se desarrolla esta historia en la cual se enfrentan dos culturas, dos maneras radicalmente opuestas de ver y entender el mundo y la vida.
En Los Remedios vive el payo, señorito, negociante, especulador sin escrúpulos y acumulador de riquezas. Persona que solo piensa en su trabajo, que lo sufre y no disfruta con él.
En Triana vive el gitano, el artista, que sí disfruta de su trabajo. Para él, trabajo y vida llegan a confundirse en una misma cosa. Piensa poco en los bienes materiales y sabe vivir y disfrutar con lo justo que obtiene de su actividad diaria que le permite mantenerse vivo.
La historia que nos ocupa, hará relacionarse, primero, y enfrentarse, después, a dos familias pertenecientes a cada uno de los bloques anteriormente descritos.
Chocarán los modos de entender la vida y el trabajo, la cultura, los intereses, la religión, las relaciones sociales, el humor, el amor, las costumbres, las tradiciones... Dos mundos distintos, abocados al entendimiento o al enfrentamiento...
PERSONAJES PRINCIPALES.
JAVI. Protagonista masculino.
CARMEN. Protagonista femenina.
DON JAVIER. Padre de Javi.
MANUEL. Padre de Carmen.
ROSARIO. Esposa de don Javier y madre de Javi.
ROCIO. Hija de don Javier y hermana de Javi.
MANOLITO. Hijo de Manuel y hermano de Carmen.
PERSONAJES CLAVE DE LA HISTORIA.
Protagonista masculino: Protagonista femenina:
Javi. Carmen.
Vive en Los Remedios. Vive en Triana.
21 años. 19 años.
Estudia arquitectura por obligación, Canta y baila flamenco en
no por vocación. Es payo. fiestas y tablaos por
vocación heredada y para
ganarse la vida. Es gitana.
Tiene una pequeña academia
de baile.
Su padre (Don Javier) tiene una Su padre (Don Manuel), es
Alfarero.
empresa constructora de viviendas. Su abuela fue cigarrera.
Su madre es una histérica. Su madre murió.
Tiene una hermana lesbiana. (Rocio). Tiene un hermano enganchado
a la droga. (Manolito).
Su padre sale en Las Cigarreras. Su padre sale en el Cachorro.
Viven en un mundo lleno de Viven en un mundo real y
falsedades e hipocresía. sincero.
La vivienda y las oficinas del padre El taller del padre y su pequeño
están en la calle Virgen de Luján del estudio de baile están en un
barrio de Los Remedios. antiguo corralón de una tortuosa y vieja calle del barrio
de Triana donde se agrupan distintos talleres de artistas artesanos.
Son católicos practicantes por intereses Su religión es el arte y la vida.
de carácter económico y social.
MALLA ARGUMENTAL.
En la Sevilla de comienzos de los años setenta.
Javi lleva su monótona y disparatada vida de estudiante como
hijo único de papá rico.
Don Javier, su padre, es un hombre poderoso e influyente en Sevilla.
Hombre de profundas convicciones religiosas, al menos en apariencia.
Misa y comunión diarias, reuniones misteriosas y secretas, comidas de
trabajo en camarotes reservados de buenos restaurantes...
Don Javier ha sido uno de los artífices, creador, constructor y especulador
del barrio de Los Remedios.
Carmen trabaja en Triana en su academia dando clases durante el día
y cantando y bailando por las noches en fiestas y tablaos.
Una noche se conocen -Carmen y Javi- en un bar situado entre Triana y los
Remedios. (Calle Betis, Plaza de Cuba, República Argentina...)
Charlan y se atraen.
Quedan para otra vez.
Se van conociendo.
Termina por establecerse una relación entre ambos.
Los Remedios están saturados. Hay que ir pensando, por tanto, en construir
en otras zonas.
Don Javier le ha echado el ojo a un corralón trianero con la intención de
derribarlo y construir un bloque de pisos.
Es el corralón donde Carmen tiene la academia de baile y Manuel, su
padre, el taller de alfarero.
A Javi, que no prospera en los estudios, lo pone su padre a la fuerza a
trabajar en su empresa. En principio ejerce solo como "niño del jefe".
Las relaciones entre Javi y Carmen se hacen cada vez más estrechas.
Javi va a verla al "tablao" donde actúa. Esa noche, ella, le dedica toda su
actuación.
Otro día va a visitar su estudio de baile.
Carmen le presenta a su padre, Manuel, quien le enseña su taller
donde trabaja el barro.
En una reunión del equipo directivo de la empresa inmobiliaria de
don Javier, a la que asiste Javi, se trata el tema del corralón trianero. Javi, por los datos, advierte que se trata del corral de Carmen y Manuel.
Esa noche, en el tablao, Javi pone sobre aviso a Carmen y a su
padre.
Hay que hacerse fuertes y defenderse para evitar una expropiación del
terreno.
Javi promueve las primeras reuniones de los artistas que tienen sus talleres
en el corral para ponerlos sobre aviso y concienciarlos.
Su personalidad y forma de ver la vida empiezan a dar un giro.
Javi ha llegado, tras sus contactos con estos artistas bohemios, a
pensar de otra manera y cambiar sus puntos de vista.
Sin darse cuenta termina erigiéndose en líder del movimiento de defensa
del corral de los artistas.
Llega el día en el que don Javier, con miembros de su equipo,
incluido Javi a la fuerza, van a visitar a los vecinos del corral.
Cuando llegan, Carmen está dando sus clases de baile a un grupo de
niñas. La música y el taconeo inunda el corral y anima a los demás
artistas en su trabajo. Es una bella escena de actividad coral.
Manolo trabaja sobre una pella de barro. Otro pinta. Aquel barniza una
silla...
Con la llegada de los visitantes se interrumpen las actividades.
Se forman dos grupos enfrentados: los inquilinos y quienes pretenden
arrebatarles su territorio de toda la vida.
En un grupo está Carmen y en el otro Javi, ambos arrinconados,
observando más que interviniendo.
Los de la inmobiliaria hacen sus ofertas.
Los del corral se hacen fuertes y responden negativamente.
Las ofertas no fraguan.
Intercambio de miradas y sonrisas cómplices entre Javi y Carmen.
La reunión termina sin resultados concretos. Los visitantes se retiran.
Antes de abandonar el corral, Javi vuelve la cabeza y con un guiño
cómplice se despide de Carmen y de todos sus amigos.
La actividad y la música vuelven al corral.
Esa noche Javi acude al tablao. Cuando llega, Carmen está actuando.
Javi se sienta en una mesa apartada de una zona discreta y oscura y espera
el final de la actuación. Carmen se sienta con Javi. Charlan, se acarician
se besan.
Un conocido de don Javier, que está en la sala, los ve y a la mañana siguiente se lo cuenta todo en la oficina, no sin exagerarlo todo. ¡Que
vergüenza, su hijo besando a una "cantaora" gitana, de noche y en un
local público!
Don Javier llama a Javi. Le dice que está enterado de su amistad
con esa chica y que estaría dispuesto a transigir con esa relación si
a cambio acepta mediar y conseguir que los artistas depongan su
actitud, vendan y se larguen del corral.
Javi se opone y le cuenta la verdad, no solo la de su relación profunda con
Carmen, sino la que mantiene con todos los artistas del corral para
defenderlos.
Todo empieza a mezclarse y complicarse. Surgen enfrentamientos entre las
dos familias, entre los artistas y la inmobiliaria, permaneciendo de fondo el
amor progresivo de Javi y Carmen.
La tensión entre padre e hijo es cada vez mayor.
Rosario pretende arreglarlo todo a golpes de misas y rezos de rosarios.
Por las tardes se reúne con un grupo de amigas en su casa a tomar el té y organizar fiestas benéficas.
Rocío entre y sale de la casa sin pasar por el salón. No soporta a las amigas de la madre. Rosario lo prefiere así porque evita las miradas incómodas y de desprecio de las amigas. Rocío no es normal como todas las demás. Todas saben que no va a misa y no acaba de tener novio, como cualquier chica de su edad.
Ahora está dando clases en una auto escuela para sacar el carnet.
Don Javier acude con frecuencia a reuniones secretas, algunas de las
cuales se celebran en Jerez. Además, oye misa todos los días en la
parroquia de Los Remedios.
Cuando regresa de ellas -de las reuniones y las misas- viene con fuerzas
renovadas para continuar su lucha contra los artistas.
Javi se pone definitivamente de parte de los gitanos y los artistas.
Comiendo un día en casa de don Javier toda la familia, decide éste sacar el tema del corral. Rocío, da rienda suelta a su carácter y personalidad masculinos, y llega a aseverar que eso lo "arreglaría ella echándole más cojones a la cosa", en alusión a la actitud tomada por su hermano.
Ni doña Rosario ni don Javier aceptan esas maneras de Rocío que les causa
estupor.
El concepto hipócrita que tienen de la vida los lleva a ocultar ante su entorno social la realidad de los comportamientos de sus hijos.
Ella, lesbiana. El, amigo de gitanos, artistas y bohemios. Todo lo contrario
a los principios que, hipócritamente y por conveniencias sociales y
económicas, mantienen ante todo el mundo.
Don Javier, pese a todo, sigue en su empeño. El solar es bueno
y está en un buen sitio.
Sabe que puede perder un hijo, pero va a ganar una batalla para la
empresa y va a obtener un gran pellizco económico.
Don Javier celebra numerosas reuniones y comidas con personalidades y
autoridades de la ciudad. Ha llegado a hablar de sobornos. Su objetivo es
conseguir una orden de desahucio.
Tiene que conseguir ganarse al dueño del corral. No ceja en el empeño
hasta conseguirlo. Lo conoce y le invita a comer en un lujoso restaurante.
Negocia con él y le ofrece comisiones y sobornos.
Cada vez son más frecuentes los enfrentamientos entre padre e hijo.
Le ha quitado su puesto de trabajo, por tanto, el sueldo y le ha amenazado
con echarle de casa.
Javi continúa celebrando reuniones con los artistas concienciándolos aún
más. Ha conseguido que se hagan una piña.
En una tasca de Triana coinciden Javi, Carmen y Manolito el drogadicto.
Cervecitas, cigarritos, "porrito" en el patio trasero y promesa de Manolito
de ponerse de parte de todos ellos para defender el corral. Risas y
brindis.
Se producen duros enfrentamientos en siguientes reuniones. En alguna de
ellas Manolito llega, con su punto habitual, a amenazar a los visitantes.
Don Javier, en su creciente estado de tensión, llega hasta la violencia física
con su hijo.
Javi queda herido. Cuando esa noche llega a casa de Carmen, está allí
Manolito. Al ver el estado en que se encuentra Javi, jura vengarse.
A la mañana siguiente acude a la salida de misa de nueve en la parroquia de
Los Remedios, a la que asiste diariamente don Javier. Se le acerca y le
amenaza:
"No le vuelvas a poner la mano encima a tu hijo o te las verás
conmigo y prometo rajarte. Y vete olvidando del corral, tú y toda tu
gente..."
Los enfrentamientos se generalizan y endurecen entre las dos familias y
entre los dos grupos: Inmobiliaria - corral.
El dueño del corral, inducido y sobornado por don Javier, aparece en
escena para intentar convencer a sus inquilinos de que existe una fórmula
pacífica para el desahucio.
Las discusiones son duras y solo se consigue el no por respuesta.
Javi se ha pasado definitivamente al bando del corral y se ha ido
a vivir con Carmen a una habitación que tiene en su estudio de baile.
Como Javi no tiene dinero, Carmen y Manuel le prestan ayuda económica.
Don Javier deja de acudir a las reuniones. Van solo gente de su empresa
acompañados por el propietario del corral.
Don Javier recibe amenazas por teléfono. Su salud se deteriora.
Rocío, enterada de la historia y de lo que le ha ocurrido a su hermano con
su padre, decide también, y tras una durísima conversación con don Javier
y Rosario, acudir a las reuniones y tomar partido por los artistas.
Don Javier sufre un infarto, consecuencia de los repetidos enfrentamientos
con los vecinos del corralón y la actitud y postura adoptadas por sus hijos
que ha empezado a trascender a su entorno social.
Está ingresado en una clínica durante algunos días.
No hay que olvidar el papel de la madre en todo este entramado. Se dicen
misas, se rezan rosarios.
Don Javier, recibe el alta.
Y gracias a sus fuertes influencias en Sevilla, ha conseguido la orden de
desahucio.
Enterados de todo en el corral, convocan a los periodistas para dar un
comunicado.
Javi es elegido portavoz del colectivo.
Fotógrafos y redactores de prensa y radio, acuden la cita.
Al día siguiente aparecen fotos en todos los periódicos.
En primer término, Javi, leyendo el comunicado. A su lado Carmen y Rocío. El escándalo trasciende a toda Sevilla. Los manejos de la empresa y la cadena de sobornos, no quedan al descubierto, pero se intuyen.
Un policía, que viste siempre de paisano, merodea todas las noches por el tablao donde actúa Carmen.
Va detrás de ella y a por ella. Intenta invitarla, la busca, se hace el encontradizo en la barra... Ella lo esquiva y evita.
Una noche Javi, que viene con una copa de más, descubre la maniobra del muchacho al que no conoce de nada. El enfrentamiento y la bronca no se hacen esperar.
El policía, de paisano, llama a sus compañeros desde el teléfono de la barra e inmediatamente llega un patrullero. Los agentes proceden a detener a Javi. Carmen sale en su defensa y dice que su intención ha sido defenderla de aquel otro hombre que no la deja tranquila, que la está acosando siempre y que es el culpable de todo. Los agentes sonríen entre ellos y entre todos se lo llevan a la comisaría.
Está detenido por alteración del orden y resistencia a la autoridad.
Esa noche duerme en los calabozos.
El jefe de policía, amigo de don Javier, naturalmente, enterado de la situación, lo llama a casa y le cuenta lo sucedido.
Don Javier le pide que no lo suelte y que le permita ir a hablar con él en el mismo calabozo.
Queda autorizado.
En la entrevista, don Javier le ofrece a su hijo una segunda oportunidad con las mismas condiciones.
"Si consigo que te suelten ahora mismo, vas a ir al corral y vas a convencer a tus amigos de que se rindan. Si no, te quedarás aquí hasta que lo decidamos. Y ya veremos cuando lo decidimos..."
Javi, consciente de que si se queda encerrado, acabarán con sus amigos del corral, miente y le pide al padre que le suelten.
Lo sueltan.
Cuando Javi llega al corral, lo cuenta todo.
El policía, obsesionado por Carmen, vuelve al tablao todas las noches.
Javi llama a su padre y le dice que si quiere que sigan las negociaciones adelante, tiene que dar orden de que ese policía deje de molestar a Carmen. Solo una orden y así sucede.
Mientras tanto, don Javier ya tiene en sus manos la orden de desahucio.
La policía se presenta en el corral con la citada orden.
Viene el policía de paisano que asediaba a Carmen, ahora de uniforme, con
los papeles en la mano, con actitud amenazante y la mirada fija en Carmen
y Javi.
Hay un breve enfrentamiento de palabra y, ante la actitud amenazante de la
policía, Javi les grita, mirando fijamente al perseguidor de Carmen,
para hacerles saber que no deben hablar más, porque no va a servir para
nada, que tienen que callarse y que no se atrevan a dar ni un paso adelante
porque si no, tendrán que atenerse a las consecuencias.
Para la policía, Javi es un hombre con poder y fuerza, como la que tiene su
padre, lo cual no responde a la realidad, pero funciona.
Es Javi quien está aprovechándose de la fuerza del padre para salvar a sus
amigos.
Los policías, inseguros como siempre, optan por retirarse.
Los artistas entonan un "no nos moverán" a compás flamenco, compuesto
expresamente por Carmen para la ocasión que se presentía.
Manolito acude a la misa de nueve a la Parroquia de Los Remedios. Se
queda de pie junto a la puerta. Espera a que don Javier vaya a comulgar.
Cuando regresa a su banco se abalanza sobre él y le clava su
navaja en el pecho. Ante el estupor de todos los asistentes al acto religioso,
sale huyendo del templo.
Don Javier muere a las pocas horas en el hospital.
El funeral se celebra en la Catedral y es oficiado por el Cardenal.
Al entierro acude lo mejor de la sociedad sevillana.
A esa misma hora la policía ha detenido a Manolito en una bodega
de Triana.
Javi y Carmen se despiden de Manuel y de todos los artistas en el patio del corral.
Han decidido huir en barco, Guadalquivir abajo, en busca del mar y de la
paz.
Cuando van a abandonar el patio, llega Rocío, acompañada de otra mujer,
para despedirse de su hermano.
Javi se marcha feliz con Carmen. Es un payo de los Remedios con gitana
de Triana.
Rocío vive ya con su compañera, su amor, en un apartamento trianero.
Todos se abrazan mientras se arrancan, de nuevo, con el "no nos moverán"
flamenco. Carmen se sube a un poyete que hay en el patio y se arranca
a bailar.
Es su despedida triste, alegre, dura y que significa haber ganado la batalla,
prevaleciendo el triunfo sobre tantas cosas podridas.
Este cante y este baile irá encadenándose poco a poco con una imagen de
Javi y Carmen asomados a la cubierta de un barco que navega por el
Guadalquivir, a la altura de las marismas, con el sol poniente de fondo...
Hoy, en el corral, continúan trabajando los hijos de los artistas de entonces.
FIN.